Friday, November 7, 2008

Oda

Oda a la que se suicida por no aguantarse la vida.

Fue una vida sin alas,

fue una vida sin viento,

fue una vida sin aire,

sin aire ni sentimiento.

 

Ella lamenta su cruz,

asomada ante el abismo,

recorriendo con los dedos,

los presagios del destino.

 

Mira hacía el vacío certero,

temerosa de su mal,

objetándose ese paso

que está a punto de dar.

 

Caerá por precipicio,

dando tumbos entre las rocas,

hollando en su silencio

la vida de quien quedará.

 

Llegará sobre el polvoriento suelo,

dejando una estela de polvo

enmudeciendo el silencio.

 

Unos brazos se interponen,

recogiéndola en su lecho.

Ser alado antepone ante ella todo el cuerpo.

 

Recobra las alas y las bate con impulso alzando el vuelo.

A lo lejos se divisan

dos cuerpos en movimiento.

 

En las calles crujen cristales rotos del viento.

Lloran plañideras voces.

Lamentos, sólo lamentos.

 

Ella se fue lejos.

Los ojos no osan mirarse.

Las quejas para los adentros.

 

Las almas reconocen

lo que negamos por dentro.

Ella estuvo un tiempo.

 

Cerrad con llave y candados,

volved la espalda al silencio.

Pactareis con su recuerdo.

Se fue y su puerta quedó abierta.

 

No perdió la vida en ello.

Ganó el retorno a su ser.

No lamentéis que no esté.

 

Buscad, si os es posible,

las razones que os sostienen sin su ser.

 

¿No tuvisteis ojos para verla?

 

¿No oísteis quejidos tras de su puerta?

 

¿De qué os lamentáis?

Posted by lletraferida at 10:04:36 | Permalink | Comments (2)

Tuesday, November 6, 2007

Sólo es memoria de nada

No voy a volver por ese sendero.

Saldré dando un rodeo.

Entre las montañas y las cascadas me entretendré, contemplándolas.

Es posible que de esa forma me pueda rescatar de mi mal.

Ahogo todo sentimiento que se quiera inmiscuir, dando señales y alertas que no quiero consentir.

Abro puertas al campo para que la vida venga a reclamar mi presteza, para que a fuerza de golpearme con ella me pueda recuperar, silenciando definitivamente lo que nunca debió empezar.

No hay cuidado.

Cada día está obrando.

Mañana será, al fin, el momento en que mire en la distancia lo equivoco de este insensato amar.

No me merece.

Claro que no merece lo que yo amo.

¡Qué solemne tontería!

¿Acaso es cosa de merecimiento?

Es una absurda salida.

No disculpa ni cierra con llave.

No dulcifica ni tranquiliza.

¡Qué importa ser merecido o no!

¡Nada vale!

Simple y sencillamente, caíste en una red de la que apenas si sales.

Nada importa.

Aquello que el tiempo arrastra.

Sólo es memoria de nada.


Posted by lletraferida at 19:50:53 | Permalink | Comments (1) »

Monday, November 5, 2007

Voy a tener que olvidarte

Voy a tener que olvidarte, definitivamente, en un instante, para no volverme loca, de este deseo que muerde y mi alma no contiene. 

Abriré las venas bañándolas con la sal de las lágrimas que pujan por ocuparse de mi mal.

Enredaré mi memoria en mentiras, ocultándome a mi vista. 

No puedo continuar.

Sin embargo, de tu mano, saldrá la luz que alumbrará ese camino, rocoso y enhiesto, para liberarme totalmente de la tristeza que mata y seca. 

Rendida a tus pies amado me arrodillo, suplicando.

Miro al cielo reclamando. 

Me has negado, a mi pesar, y sigo sufriendo en mis carnes la lanza que atraviesa la doliente que en mí se está componiendo.

Descompongo en estas líneas un sentimiento vano. 

Al intentarlo, pierde esencia y no refleja, más allá de mi existencia, lo que una sombra móvil sobre esa arena fluyente, como ola, en ese desierto de bruma.

Volveré sobre esta esencia que perfuma hasta ahogar. 

Densamente se inmiscuye entre papilas y poros agostando el camino de retorno.

Quiero soltar trapo, aminorando mi carga, surcando sobre esa nube de polvo, hasta alcanzar mi alma que perdida entre la nada se ha quedado despistada.

Posted by lletraferida at 21:02:41 | Permalink | Comments (2)

Sunday, February 11, 2007

De infarto…

Leo y mi corazón se dispara.
Esa arritmia que me aqueja se presenta.
A punto de llanto veo asomarse la inquietud.
Siento, creo que ando en serena actitud y de golpe el impacto de tus ecos me placa.
Se compone mi inquietud.
Espero y no es bueno.
Sigo en desaliento.
¿Qué es?
¿Por qué cojo el mensaje como si me fuera dirigido?
Cuando leo no tengo por qué creer que para mí es.
Recojo las palabras una a una y las hago mías.
Me atenazan y se clavan como lanzas.
Allí es donde pierdo la postura y mis maneras.
Soy consciente del golpe a que me veo sometida.
Es tan fuerte que me parte en dos mitades, ¿qué digo?, en infinidades . Me hace añicos.

Posted by lletraferida at 17:46:42 | Permalink | No Comments »