Olvido
El olvidar es lento.
Fugaz amar
y
largo olvido.
El alma queda impregnada de todo lo sentido.
Aunque el olvido sea desde la articulación del pensamiento el sentimiento se mueve en las vísceras.
El olvidar es lento.
Fugaz amar
y
largo olvido.
El alma queda impregnada de todo lo sentido.
Aunque el olvido sea desde la articulación del pensamiento el sentimiento se mueve en las vísceras.
Ronda la luna en mi cama.
Noche sin ti no me es.
Muero por tenerte cerca.
Sin saber siquiera tu ser.
Se ha perdido mi esperanza.
He muerto para no nacer.
Alma apagada y sin aliento.
No me veo en tu ser.
Yo me muero por besar.
De tu boca mi deseo.
Por hallar dicha en tu lecho.
Por soñar.


Del aire sé que has venido. No sé bien que sucedió.
Cabriolas y volteretas. Mi caballo desbocó.

Niña me siento perdida. Inquieta por lo acontecido.
Eludiendo lo sucedido. Me resisto contra tí.
No lo busqué y aquí está. Vuelve el cuerpo a renacer.
Es química o qué es. Se me antoja inoportuno.
Que me venga este padecer. Pues dolor e infortunio.
Es lo que me va a traer. No quiero amar ni amado.
No quiero este mal vivir. Me quiero olvidada en mí.
Es la mente peregrina. Me juega malas pasadas.
Me enreda con sus encantos. Me pierdo sola en la nada.
Por esos caminos pací. Me revelo al infortunio.
Nada bueno hay allí. Infierno de desespero.
Esperanza vana. Camino de alborozo.
Alegría preludio de nada. Engancharse en el amor.
Cosa desafortunada. Quiero vivir sin sentirlo.
Quiero morirme aún antes. Me rebelo a su potencia.
La llama muy cerca quema. Siento como me atrae.
Me pierdo en ella. Mariposa del aire quemada.
Por una fuerza imprecisa. Quisiera salir de ella.
Largos meses. Largos días.
Horas de espera. Eternas.
Eros se posó a mi espalda. Clavandomé fuerte saeta.
Me resisto y no puedo. Sólo me queda miseria.
Nada que me complazca. Cerraré a cal y canto.
Las paredes de mi alma. Pondré cerrojos y llaves.
Para que nadie la abra. Miraré de escabullirme.
Escapar hacia la nada. Temo lo que me espera.
No me quiero enamorada. Lucharé a brazo partido.
Limaré y tajaré sentimientos. Acallaré palabras de amor.
Buscaré en la razón. El por qué de mi error.
Dejaré la casa a oscuras. Esperaré que venga.
Desojando margarita. Diré que sí y que no.
Éste que me conduce. No me hace concesión.
Lo llaman corazón. Que de las tripas nace.
Bien lo sé. Por la desgana.
Maltrecha me veo. Perdida en el deseo.
Fuente que no complace. Que no sacia.
Pase otras veces por ello. Me dije que no volvería.
Que si alguna vez lo hacía. Lo reprimiría.
Soy ilusa en lo que digo. Bastaría que viniera.
Dejaría toda queja. A sus brazos me daría.

Repiqueteaba sobre el cristal, evocación de otro tiempo. La lluvia que desde la noche acompañara su encuentro. Solo un gesto y al rato se vió en sus brazos, al poco era una noche loca. Ese mes de Octubre en que el otoño acorta el día y salir de copas se convierte en rutina. No esperaba nada. Creyó que salía a dar un garbeo con la gente de costumbre y sin embargo se propició. Serían muchas más noches. Ese cuerpo se convirtió en refugio. Pasado el tiempo ahogaba. Excusas. Llamadas al teléfono no contestadas. Era ella que insistía y buscaba. Saciada la sed no había ganas de volver. Llantos y súplicas. Retroceso mayor.

¿Cómo fue que al principio pareció ser para siempre y sin embargo era por Abril que sobraba?
Han pasado muchos otoños y hoy la lluvia le devuelve ese tiempo. Otros brazos y caricias y no añora ese pasado. Ese fuego apagado y un recuerdo difuso que a veces renacen de sus cenizas.
Se mira en ello y no se reconoce. Sabe que estuvo esa noche con ella y que alguien puso música. Era aquel tiempo en que los encuentros se daban. Juventud hoy olvidada. ¿Por qué viene a mortificarle el repiqueteo del agua?
Se siente sola, ella marchó y regreso aunque al fin nada salvó la situación y cada una por su lado.
Al cabo de un tiempo una carta de amor que llego a caer en vacío. En otro tiempo una llamada y promesa de amor eterno.
Ahora recuerda. Aunque el mes sea otro, su mente navega en navío del tiempo hacia el pasado recordando que hubo alguien que la amó y sin embargo no fue posible sellar el pacto, pues es fugaz cual mariposa del aire y no es dado amar a quien te ha amado ni ser correspondido por quien tu quieres.
Quiso el conocimiento sobre todas las cosas. Ahora que sabe, abomina de ello. Deseos que naufragaron y que al pasar de los años quedan borrados. Fue ella, recuerda, quien saltó aquellos muros y con cabriolas desbocadas vivió dando dentelladas.
La supervivencia a una misma es la condena. Infierno en vida que se alarga. Entiende al errante que por la tierra vaga. Despertar del sueño, terrible pesadilla.
Ocurrirá mañana, se pregunta y teme. No quisiera volver a perder los estribos. Quiere pacíficamente seguir el camino. Arritmia le corta el vuelo. A veces se sueña libre. Despierta sintiendo el dolor de lo que se siente cuando los límites cercenan y apagan.

A deshora el verso aflora.
Insomne me encuentro, no puedo dormir
la noche se alarga, día por venir.
No concilio el sueño, me siento con ganas
despierta al impulso, de sólo escribir.
Palabras que escribo, pujan por salir
del hueco del alma, las siento decir.
Tarde y a deshora, vienen hacía mí
me gusta sentirlas, vivirlas en sí.
Corrientes que fluyen, de ríos de letras
de signos y formas, las hay que están aquí.
Me acuesto en las sombras, de noche sin fin
me miro en lo oscuro, silente y despierta.
Mi tiempo se encoge, el día se acerca
no puedo seguir con esta quimera.
De nuevo hay fuerza, el verso se avista
para que me tenga de nuevo así.
Con lunas de plata y sábanas blancas
espero el descanso que venga y fin.