POEMA II

El eco que te asiste
silenciosa doncella
del alma el cielo vive.
Buscaste la vereda.
Heridas plañideras.
silenciosa doncella
del alma el cielo vive.
Buscaste la vereda.
Heridas plañideras.
Eras tiempo pretérito.
De futuro eludido.
Paisajes escondidos.
Largos en la espera.
Cortos en encuentros.
Aires fueron que vagaron
de idas y venidas.
Alas caídas del diablo.
Polvo de ángel resucita.
Era niña y soñó.
Era moza y soñó.
Era esposa y murió.
Es anciana y renació.
Rimar no es cosa fácil.
Lo sabe el adivino.
En tantas cuitas
busca el poeta su camino.